Fernando.
Rescate: 1º de Noviembre de 2012.
Se habla mucho de discriminación en los medios, en los discursos, en campañas políticas, en los libros de historia; lo curioso es que se habla de ello como si fuera cosa del pasado, cuando en realidad es uno de los temas que siempre están presentes.
Se discrimina a la persona que tiene preferencias sexuales diferentes, a los que profesan otra religión, a los que tienen sobrepeso o a los que escuchan cierto tipo de música; pero los animales no están exentos.

Hace dos años, llegando a una tienda comercial, vimos un perrito, un saco de huesos, corría hacia nosotros moviendo la colita. A veces me pregunto si los perros nos reconocen como rescatistas, como hermanos, si saben lo que es buscar ayuda.
Su raza es la denominada como: PPP, Perros Potencialmente Peligrosos, ¿basados en qué? no lo sé, en su tamaño quizás... en nuestros conceptos mentales preestablecidos y prejuiciosos, probablemente sea más certero.
La condición de Fernando era deplorable, todo su cuerpo estaba lleno de cicatrices, heridas abiertas, mordidas, golpes; su desnutrición era más que evidente. Aún con ello se dejó poner un collar, se subió al coche y se fue sentado y tranquilo todo el camino.
Si los perros pudieran hablar, sus historias formarían parte de los libros de historia, se hablaría de ello con la importancia que merece, se harían leyes y se aplicarían, sin embargo no pueden contarnos todo lo que vivieron, sólo podemos imaginarlo y creer que con cambiarles su vida podemos hacer que olviden todo.
Fernando tenía heridas de peleas en su cara, estaba hinchada y muy lastimada, sus patas de igual manera, hasta su colita tenía mordidas. Se podían contar sus huesos. Si te acercabas muy rápido se agachaba y su colita estaba todo el tiempo entre sus patas, aún así cuando nos acercamos nos dio besos, y dejó que lo abrazáramos.
Ese día se quedó en la veterinaria para baño y revisión, al día siguiente lo llevamos a la casa y le dimos de comer y nos miró con tanta paz, esa paz que sólo puedes encontrar en los seres indefensos y nobles.
Los PPP, son rechazados, en algunas partes del mundo están prohibidos y son sacrificados sin importar su caracter o comportamiento real, sólo por ser de esas razas. En todo el mundo se utilizan para peleas clandestinas, son entrenados para atacar a personas, otros animales, se ha visto cantidad inumerable de casos de maltrato y asesinato a estos animales.
Los perros no tienen un caracter inherente a la raza, hay Chihuahuas que son muy nerviosos y hay otros sociables, hay Dálmatas agresivos, hay French Poodle violentos, así como los humanos tenemos diferentes comportamientos y personalidades sin importar género o raza, o clase social, todos somos diferentes y somos lo que nuestro entorno nos enseña o nos obliga a ser.
Fer ahora es un perro amado, juguetón y cariñoso, nunca más volverá a ser lastimado, ni a pelear, ni usado como saco de entrenamiento, Fernando es un perrito mal catalogado como Peligroso, él cree que es un gatito, cree que es pequeño y discreto, se sube a las piernas como si no pesara los 40 y tantos kilos que pesa, se roza en la pierna como ronroneando y brinca como un resorte.
Ahora todos los gritos que escucha es cuando salimos a jugar con él, ya no tiene miedo y su colita ya no está entre sus patas, ahora siempre está moviéndose de alegría.
Es tiempo de detener la discriminación, necesitamos evolucionar como seres humanos y dejar de etiquetar y catalogar a otros seres basándonos en nuestros complejos o prejuicios. Todos somos un lienzo en blanco y venimos a aprender y mejorar cada día.
Fer es feliz, ¿quieres cambiarle la vida a otro Fer? Acércate a alguna agrupación de rescate animal, hazlo por tu cuenta, comparte el mensaje de 'No discriminación', ayuda a los seres que lo necesitan. Hagamos algo por los que no pueden hablar y contar su historia.


















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